suprasensibilizador
Poeta recién llegado
Una de las acciones más simples de la vida es escuchar, sin embargo cuantos de nosotros escuchamos realmente el mensaje que otros nos dan, acostumbramos escuchar a los demás desde los pensamientos y vivencias de uno mismo, y raras veces los escuchamos con la mente y el corazón abiertos y dispuestos a mirar dentro del alma de la otra persona, pues estamos muy ocupados ocultando nuestras propias imperfecciones y ver las imperfecciones ajenas es como el reflejo de un espejo de las nuestras o de las posibilidades de haber pasado por ellas en nuestra vida o del temor de que formen parte de nuestras experiencias futuras.
Que fácil parece escuchar, compartir con otras personas, hablar con ellas, pero que difícil se nos hace ser simples y escuchar sintiendo a los demás sin que interfieran nuestros propios temores, nuestras propias emociones, nuestros propios egos.
El que aprenda a escuchar sintiendo a los demás ya tiene adelantadas vivencias y experiencias de la vida como si fuesen propias y es posible que de algún modo evitemos vivir hechos que nos afecten de maneras similar o podamos ayudar a otros en su andar por la vida solo escuchando sintiendo el sentir de los demás.