Edfell Pilatos
Poeta asiduo al portal
Tu rosa huele a tierra fértil.
Tus labios son relámpagos matutinos.
tus ojos son océanos encendidos.
Tu aliento es la palabra de mi dicha.
Tu rostro es luna de mi ocaso.
Tu cuerpo si fuera sol me sería toda
muerte, si fuera estrella inerte
no sería tampoco vida. Tu cuerpo
es valle, tus curvas mis caminos,
tus muslos dejan de ser fronteras
y el tacto de tus pechos la tentación
donde emigran mis palmas.
Tus caderas son rutas de instinto
y hay evocaciones en los abismos
de mi sed a penetrar con mi alma
los límites de tu paraíso.
Tus labios son relámpagos matutinos.
tus ojos son océanos encendidos.
Tu aliento es la palabra de mi dicha.
Tu rostro es luna de mi ocaso.
Tu cuerpo si fuera sol me sería toda
muerte, si fuera estrella inerte
no sería tampoco vida. Tu cuerpo
es valle, tus curvas mis caminos,
tus muslos dejan de ser fronteras
y el tacto de tus pechos la tentación
donde emigran mis palmas.
Tus caderas son rutas de instinto
y hay evocaciones en los abismos
de mi sed a penetrar con mi alma
los límites de tu paraíso.