Ese amor puro y salvaje
que ruge entre la fragancia
matutina que la aurora
convierte en perlas de plata.
Va buscando las pasiones,
flechas que Cupido lanza,
destellos de plenilunio
que en su corazón se clavan.
Y su pecho enamorado,
efluvios de amor derrama,
eclipsándose en aromas
el fuego de sus miradas.
Arpegios de medianoche,
silencios de madrugada.
Su cuerpo tibio y caliente
no se despertó hasta el alba.
de Farviam.
que ruge entre la fragancia
matutina que la aurora
convierte en perlas de plata.
Va buscando las pasiones,
flechas que Cupido lanza,
destellos de plenilunio
que en su corazón se clavan.
Y su pecho enamorado,
efluvios de amor derrama,
eclipsándose en aromas
el fuego de sus miradas.
Arpegios de medianoche,
silencios de madrugada.
Su cuerpo tibio y caliente
no se despertó hasta el alba.
de Farviam.