Sommbras
Poeta adicto al portal
.
Quiero desarrollar que la selección de Suiza, hoy totalmente silenciosa en cualquier medio deportivo, con su victoria contra España, y sin proponérselo, ha sido el encuentro más importante del pasado mundial, encuentro que puede influir en el devenir del fútbol, arbitraje incluido.
Veamos lo que sucedió en el mundial. Suiza no sólo ganó a España, sino que indicó la forma de ganarle a España. Entonces, a raíz del partido España-Suiza todos los demás equipos intentaron copiar a Suiza.
En la primera fase del campeonato, los equipos estaban dispuestos a clasificarse “tratando de empatar con el cabeza de serie”, “jugar a sacar un punto en la liguilla”, “o tres, gracias a un contraataque”, “no a jugar para ganar, sino a no perder”. Suiza ganó a la favorita y marcó el rumbo a seguir.
En resultado final del campeonato, entendiendo que lo siguiente que apunto no es cierto al ciento por cien, España tuvo que jugar “el mismo partido repetido seis veces”.
Convencido de sus fuerzas, el único equipo que salió a jugar al fútbol contra España fue Alemania. Lo hizo porque le fue bien con Argentina, a la que le jugó de “tú a tú”, jugó para ganar. Así, en el encuentro Alemania-España, Alemania no perdió el partido, porque salió al campo a jugar, fue España quien ganó. Terminado el partido, ganó el fútbol, ganó la belleza del buen fútbol, del espíritu del fútbol.
También Suiza, que escribió la guía práctica “Cómo jugarle a España”, tiene culpa de gran parte de la violencia que el equipo español tuvo que soportar en la totalidad de los encuentros disputados (excepto con Alemania). En el último partido con Holanda, el espectador salió indignado de la intimidación que afloró desde los primeros minutos.
Tratándose de la final de un mundial, los jugadores holandeses no tuvieron respeto por mostrar la belleza del fútbol, no tuvieron el menor respeto hacia una audiencia televisiva planetaria (niños incluidos), y no tuvieron respeto a un espectador que había gastado tiempo, incomodidades y más de 3.000€ por ver 90 minutos de fútbol in situ. Es posible que la luz que reflejó el espejo del partido llegue un día a iluminar las altas instancias de la FIFA.
También, la liguilla inicial del mundial bien merecería un estudio más exhaustivo por parte de periodistas, dirigentes, profesionales en general del fútbol. No se plantea, no se juega, el mismo partido de fútbol si quieres o cuentas obtener, o te vale con ello, conseguir un único punto con la selección favorita para clasificarte segundo en la liguilla, se trata, se juega, de pasar hacia los octavos como sea. Por todas estas connotaciones, la violencia de liguilla sería un aspecto que tendría que estudiar bien la FIFA buscando soluciones acordes a este tipo de juego de la primera fase, por ejemplo, una tarjeta amarilla no jugar el siguiente partido, elección diferente de los árbitros, etc.
Antes del inicio de la liguilla, yo comenté de España que le iría mejor a partir de los octavos. España juega mejor sin de ese tipo de guerra de los puntos, se trata de partidos donde ya no se lucha por sacar el punto, o los tres (punto, o puntos, que un determinado equipo no echa cuenta de ello para clasificarse segundo) sino que son partidos que hay que salir a ganarlo porque de lo contrario te vas para casa. En este tipo de juego, es donde el "sistema defensivo de España" (que no "defensa") junto con el juego de toque (tiki-taka) brillan con luz propia y todo resulta ejemplar.
Como ejemplo, podría ser positivo para ver mejor fútbol que después de los 120 minutos jugados con empate no se tiren penaltis, sino que es ganador el equipo mejor situado en el ranking mundial, algo así como en el boxeo. Si se analizase los pros y las contras, yo creo que saldría ganando el fútbol de ataque.
Los espectadores del mundo no vieron la verdadera España, lo que el fútbol de toque es capaz de hacer por el futuro del fútbol. Suiza cambió todo el mundial y España tuvo que jugar el mismo partido repetido seis veces. España ama la pelota, la acaricia. Pero España, como a Casillas, únicamente se le vio un beso: contra Alemania. Simplemente suprimiendo los penaltis, y con otras leyes como la elección del arbitraje, hubiera ganado el fútbol, la belleza del fútbol, de la que es capaz una selección como la de España, y que a pesar del título apenas pudimos admirarla en Sudafrica.
..
.
Jesús Soriano
.
Quiero desarrollar que la selección de Suiza, hoy totalmente silenciosa en cualquier medio deportivo, con su victoria contra España, y sin proponérselo, ha sido el encuentro más importante del pasado mundial, encuentro que puede influir en el devenir del fútbol, arbitraje incluido.
Veamos lo que sucedió en el mundial. Suiza no sólo ganó a España, sino que indicó la forma de ganarle a España. Entonces, a raíz del partido España-Suiza todos los demás equipos intentaron copiar a Suiza.
En la primera fase del campeonato, los equipos estaban dispuestos a clasificarse “tratando de empatar con el cabeza de serie”, “jugar a sacar un punto en la liguilla”, “o tres, gracias a un contraataque”, “no a jugar para ganar, sino a no perder”. Suiza ganó a la favorita y marcó el rumbo a seguir.
En resultado final del campeonato, entendiendo que lo siguiente que apunto no es cierto al ciento por cien, España tuvo que jugar “el mismo partido repetido seis veces”.
Convencido de sus fuerzas, el único equipo que salió a jugar al fútbol contra España fue Alemania. Lo hizo porque le fue bien con Argentina, a la que le jugó de “tú a tú”, jugó para ganar. Así, en el encuentro Alemania-España, Alemania no perdió el partido, porque salió al campo a jugar, fue España quien ganó. Terminado el partido, ganó el fútbol, ganó la belleza del buen fútbol, del espíritu del fútbol.
También Suiza, que escribió la guía práctica “Cómo jugarle a España”, tiene culpa de gran parte de la violencia que el equipo español tuvo que soportar en la totalidad de los encuentros disputados (excepto con Alemania). En el último partido con Holanda, el espectador salió indignado de la intimidación que afloró desde los primeros minutos.
Tratándose de la final de un mundial, los jugadores holandeses no tuvieron respeto por mostrar la belleza del fútbol, no tuvieron el menor respeto hacia una audiencia televisiva planetaria (niños incluidos), y no tuvieron respeto a un espectador que había gastado tiempo, incomodidades y más de 3.000€ por ver 90 minutos de fútbol in situ. Es posible que la luz que reflejó el espejo del partido llegue un día a iluminar las altas instancias de la FIFA.
También, la liguilla inicial del mundial bien merecería un estudio más exhaustivo por parte de periodistas, dirigentes, profesionales en general del fútbol. No se plantea, no se juega, el mismo partido de fútbol si quieres o cuentas obtener, o te vale con ello, conseguir un único punto con la selección favorita para clasificarte segundo en la liguilla, se trata, se juega, de pasar hacia los octavos como sea. Por todas estas connotaciones, la violencia de liguilla sería un aspecto que tendría que estudiar bien la FIFA buscando soluciones acordes a este tipo de juego de la primera fase, por ejemplo, una tarjeta amarilla no jugar el siguiente partido, elección diferente de los árbitros, etc.
Antes del inicio de la liguilla, yo comenté de España que le iría mejor a partir de los octavos. España juega mejor sin de ese tipo de guerra de los puntos, se trata de partidos donde ya no se lucha por sacar el punto, o los tres (punto, o puntos, que un determinado equipo no echa cuenta de ello para clasificarse segundo) sino que son partidos que hay que salir a ganarlo porque de lo contrario te vas para casa. En este tipo de juego, es donde el "sistema defensivo de España" (que no "defensa") junto con el juego de toque (tiki-taka) brillan con luz propia y todo resulta ejemplar.
Como ejemplo, podría ser positivo para ver mejor fútbol que después de los 120 minutos jugados con empate no se tiren penaltis, sino que es ganador el equipo mejor situado en el ranking mundial, algo así como en el boxeo. Si se analizase los pros y las contras, yo creo que saldría ganando el fútbol de ataque.
Los espectadores del mundo no vieron la verdadera España, lo que el fútbol de toque es capaz de hacer por el futuro del fútbol. Suiza cambió todo el mundial y España tuvo que jugar el mismo partido repetido seis veces. España ama la pelota, la acaricia. Pero España, como a Casillas, únicamente se le vio un beso: contra Alemania. Simplemente suprimiendo los penaltis, y con otras leyes como la elección del arbitraje, hubiera ganado el fútbol, la belleza del fútbol, de la que es capaz una selección como la de España, y que a pesar del título apenas pudimos admirarla en Sudafrica.
..
.
Jesús Soriano
.
Última edición: