Arturo de Frans-Antonnia
Poeta recién llegado
[FONT="]Sé que estás ahí,
[FONT="] en la oscuridad y en la luz,
aún me afectás como pesadilla,
pues es difícil escapar de vos,
Parecés un asesino de películas,
estás en todo lo que veo,
en todo lo que hago,
en todo lo que digo,
y en todo lo que proyecto,
[FONT="]Sos como un espectro de alas quemadas,
[FONT="]Sos estatua de iglesia maldita,
[FONT="]¡Gárgola! ¡Gárgola!
Necesito curarme de vos,
quiero decirte que la venganza es de Dios,
que la venganza sucederá no por mis manos,
Dios te juzgará y te arrojará azufre,
Te pondrá piedras en tu camino y tropezarás, y clamarás mi nombre,
Pero mis oídos estarán sellados
[FONT="]que ya no te voy a escuchar y llorarás vinagre,
Y ahí cuestionarás qué significa el sufrimiento,
Y discernirás que vos me hiciste eso que sentís,
Sí, me dañaste como destripar a un pez,
y me arrojaste a las garras de todas esas fieras,
No me ayudaste y caí,
Pero, ¿me ves? Soy tan real como el cielo y el infierno,
Sobreviví y veré tu caos en primera fila,
Y aunque entienda que vas a sufrir en el futuro,
Siento pena por vos, pero es lo que escogiste,
y lamento tu elección,
No pienses que nadie te condenará,
No pretendas ser perfección,
No tenés salvación,
Ni con diez mil obras de falsa beneficencia.
[FONT="] en la oscuridad y en la luz,
aún me afectás como pesadilla,
pues es difícil escapar de vos,
Parecés un asesino de películas,
estás en todo lo que veo,
en todo lo que hago,
en todo lo que digo,
y en todo lo que proyecto,
[FONT="]Sos como un espectro de alas quemadas,
[FONT="]Sos estatua de iglesia maldita,
[FONT="]¡Gárgola! ¡Gárgola!
Necesito curarme de vos,
quiero decirte que la venganza es de Dios,
que la venganza sucederá no por mis manos,
Dios te juzgará y te arrojará azufre,
Te pondrá piedras en tu camino y tropezarás, y clamarás mi nombre,
Pero mis oídos estarán sellados
[FONT="]que ya no te voy a escuchar y llorarás vinagre,
Y ahí cuestionarás qué significa el sufrimiento,
Y discernirás que vos me hiciste eso que sentís,
Sí, me dañaste como destripar a un pez,
y me arrojaste a las garras de todas esas fieras,
No me ayudaste y caí,
Pero, ¿me ves? Soy tan real como el cielo y el infierno,
Sobreviví y veré tu caos en primera fila,
Y aunque entienda que vas a sufrir en el futuro,
Siento pena por vos, pero es lo que escogiste,
y lamento tu elección,
No pienses que nadie te condenará,
No pretendas ser perfección,
No tenés salvación,
Ni con diez mil obras de falsa beneficencia.
[FONT="]Asunción – 14/12/2009
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