Iset
Poeta asiduo al portal
El espejo no miente,
hay una realidad subyacente tras tu médula
donde se agitan leprosos e indigentes,
comiéndose las uñas mientras llega la noche.
Y optas por salir de caza,
a triturar doncellas
dejando los residuos en ambos bolsillos.
No hace falta mirarte a los ojos,
tu espejo no miente.
Hay cuatro puntos perdidos en tu masa,
cuatro regiones zigzagueantes que se arrastran
y se agitan en tu espalda
hecha jirones.
No importa que nadie te vea,
la línea que te delimita está gritando,
los planos que te cortan se esfuman.
No tienes regiones
no hay quien te estudie.
hay una realidad subyacente tras tu médula
donde se agitan leprosos e indigentes,
comiéndose las uñas mientras llega la noche.
Y optas por salir de caza,
a triturar doncellas
dejando los residuos en ambos bolsillos.
No hace falta mirarte a los ojos,
tu espejo no miente.
Hay cuatro puntos perdidos en tu masa,
cuatro regiones zigzagueantes que se arrastran
y se agitan en tu espalda
hecha jirones.
No importa que nadie te vea,
la línea que te delimita está gritando,
los planos que te cortan se esfuman.
No tienes regiones
no hay quien te estudie.