Se queda callado el silencio cuando te miro a través del espejo,
intérprete de su propio escenario y toma como tuyo un único
lenguaje.
Observándote se eleva la cimiente de mi cúspide longeva,
y clava un dardo en la diana de todo tu ser, me arrastra...me quema.
La vida vaga presa perdida en el interior de tu mirada.
Eterno paraíso en el que renacer.
Un suspiro quebrado rasga la noche, araña a la Luna,
su luz enigmática se queda reflejada en el espejo donde nos miramos.
Danza el aliento en llamas...henchido de sentimiento.
Flor abierta que germina de nuevo. Eterno su frenesí.
Nos elevamos...cabalgando lejos atravesando dos fuegos
que sólos encuentran su fín.
Se vuelve a enamorar la noche del silencio cómplice,
de esa música jocosa...del deseo del hombre.
Yacen los cuerpos extasiados bañados por el rocío,
atrás quedan sus sombras... sólo claridad.
El silencio vuelve a hablar entre líneas cortadas,
y, como fondo el rayo plateado acarica la estancia
con un alo romántico. Profundo suspirar.
Nos acaricamos el alma con la mirada,
nos volvemos a enamorar. Puertas abiertas hacia la eternidad.
intérprete de su propio escenario y toma como tuyo un único
lenguaje.
Observándote se eleva la cimiente de mi cúspide longeva,
y clava un dardo en la diana de todo tu ser, me arrastra...me quema.
La vida vaga presa perdida en el interior de tu mirada.
Eterno paraíso en el que renacer.
Un suspiro quebrado rasga la noche, araña a la Luna,
su luz enigmática se queda reflejada en el espejo donde nos miramos.
Danza el aliento en llamas...henchido de sentimiento.
Flor abierta que germina de nuevo. Eterno su frenesí.
Nos elevamos...cabalgando lejos atravesando dos fuegos
que sólos encuentran su fín.
Se vuelve a enamorar la noche del silencio cómplice,
de esa música jocosa...del deseo del hombre.
Yacen los cuerpos extasiados bañados por el rocío,
atrás quedan sus sombras... sólo claridad.
El silencio vuelve a hablar entre líneas cortadas,
y, como fondo el rayo plateado acarica la estancia
con un alo romántico. Profundo suspirar.
Nos acaricamos el alma con la mirada,
nos volvemos a enamorar. Puertas abiertas hacia la eternidad.