Ya no sé de quien fiarme,
pues le di mi corazón sin fianza
y aquí sigo esperándole,
rezándole a un Dios que no existe
y es que necesitamos algo de esperanza,
suena bastante triste,
pero la culpa es de mi confianza,
le di demasiada voluntad,
y se hizo más grande que mi alma
lo importante es no dudar, tenerlo claro,
por ello espero el momento exacto,
la vuelta de mi corazón y su llamada,
para que pueda volver a las manos
de la persona adecuada.
Rafael Bonilla Lara
pues le di mi corazón sin fianza
y aquí sigo esperándole,
rezándole a un Dios que no existe
y es que necesitamos algo de esperanza,
suena bastante triste,
pero la culpa es de mi confianza,
le di demasiada voluntad,
y se hizo más grande que mi alma
lo importante es no dudar, tenerlo claro,
por ello espero el momento exacto,
la vuelta de mi corazón y su llamada,
para que pueda volver a las manos
de la persona adecuada.
Rafael Bonilla Lara