La talla de las estatuas disminuye alejándose de ellas; la de los hombres, aproximándose.
Jean Baptiste Alphonse Karr
Congelada estatua observa el firmamento,
témpanos invisibles en la distancia,
manos inmóviles por piedra compuestas,
el hálito humano ahora es simple presa
de las fotografías de los turistas,
que ignoran el sentimiento de su rostro.
Palabras encerradas por fríos labios,
a escasos metros de quien no las recibe,
amor coagulado en el estrepitoso
instante que precede a un feliz momento.
Dos figuras con sonrisas esculpidas,
por el tiempo que en el parque han convivido,
confianza no existe pues no expresan palabra,
pero cualquier gesto será correspondido.
Flora, fauna, única compañía,
para quien de verdad entiende la vida,
sea cual sea su forma de expresión,
por siempre esperara ese momento.
Jean Baptiste Alphonse Karr
Congelada estatua observa el firmamento,
témpanos invisibles en la distancia,
manos inmóviles por piedra compuestas,
el hálito humano ahora es simple presa
de las fotografías de los turistas,
que ignoran el sentimiento de su rostro.
Palabras encerradas por fríos labios,
a escasos metros de quien no las recibe,
amor coagulado en el estrepitoso
instante que precede a un feliz momento.
Dos figuras con sonrisas esculpidas,
por el tiempo que en el parque han convivido,
confianza no existe pues no expresan palabra,
pero cualquier gesto será correspondido.
Flora, fauna, única compañía,
para quien de verdad entiende la vida,
sea cual sea su forma de expresión,
por siempre esperara ese momento.