Martín Enrico
Poeta recién llegado
Desde que vi tus ojos
en mi espejo cansado,
desde que una estrella
quiso llevar tu nombre.
Deseque el aire pesa
un poco más que antes,
desde que el juego empieza
de atrás hacia delante.
Desde que cambio versos
por silencios cobardes,
desde que saco el alma
a pasear por las calles.
Yo te espero desde aquí,
desde mi sitio ciego,
llevándome a cuestas,
negando lo que niego.
Contradiciendo al llanto,
burlándome del miedo,
entre silencios canto
desde que yo te quiero.
Desde que pasa el tren
que transporta mitades,
desde que me siento bien,
desde que esquivo males.
Desde que llueve tinta
cada vez que te pienso,
desde que aguarda encinta
mi boca con sus besos.
Desde que vi tu pelo
cubriendo mi futuro,
desde que sueña el cielo,
desde que salto muros.
Yo te sigo esperando
desde un rincón soleado,
desde hace tantos siglos,
desde hace mil pasados.
en mi espejo cansado,
desde que una estrella
quiso llevar tu nombre.
Deseque el aire pesa
un poco más que antes,
desde que el juego empieza
de atrás hacia delante.
Desde que cambio versos
por silencios cobardes,
desde que saco el alma
a pasear por las calles.
Yo te espero desde aquí,
desde mi sitio ciego,
llevándome a cuestas,
negando lo que niego.
Contradiciendo al llanto,
burlándome del miedo,
entre silencios canto
desde que yo te quiero.
Desde que pasa el tren
que transporta mitades,
desde que me siento bien,
desde que esquivo males.
Desde que llueve tinta
cada vez que te pienso,
desde que aguarda encinta
mi boca con sus besos.
Desde que vi tu pelo
cubriendo mi futuro,
desde que sueña el cielo,
desde que salto muros.
Yo te sigo esperando
desde un rincón soleado,
desde hace tantos siglos,
desde hace mil pasados.