Por pretender ser feliz
Estuve paciente.
Miraba atento pasar el tiempo
Y en el silencio de tus palabras
Te puse en la cima de mis anhelos.
Esculpí tu silueta
Y en noches entre nubes acentué en tu cuerpo.
Se fajaron los luceros
Pues en idilios como este
Intentaron ser más bellos.
Fuiste pasajera en mis poemas
Soñadora en mis brazos
Eres compañera,
Labriega de mis sueños.
Te añoro ahora en mis besos
En las tardes de invierno.
Te busco mi amada
En estos renglones
Que hoy dejo
Eres tú la fugitiva
Que se mantuvo oculta
Ante mis ojos.
Eres tu amor mío
La responsable de estos versos.
MARTÍN MORTÓN