BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ignorando tantas cosas de este lado-
lo hermoso y lo cruel, lo dañino y lo benigno-,
tantas, tantas cosas, ignoradas hasta ahora:
derribándome a mí mismo, quieto en mi solitario
pedestal, otorgándome una vez más confianza y ternura.
Volviendo mis pasos a la largura inmensa de mesetas y
terraplenes, con lágrimas en mis pies finos, con macetas
en las manos para sembrar flores en tus senos confiados,
donde tantas dudas se disipan. Sí, con vértigo en el alma,
hecha de laúdes estáticos y de muertes concentradas, así,
mi cuerpo se viste de elásticas miradas y vegetales caricias,
hasta llegar a la madrugada, esperándote-.
©
lo hermoso y lo cruel, lo dañino y lo benigno-,
tantas, tantas cosas, ignoradas hasta ahora:
derribándome a mí mismo, quieto en mi solitario
pedestal, otorgándome una vez más confianza y ternura.
Volviendo mis pasos a la largura inmensa de mesetas y
terraplenes, con lágrimas en mis pies finos, con macetas
en las manos para sembrar flores en tus senos confiados,
donde tantas dudas se disipan. Sí, con vértigo en el alma,
hecha de laúdes estáticos y de muertes concentradas, así,
mi cuerpo se viste de elásticas miradas y vegetales caricias,
hasta llegar a la madrugada, esperándote-.
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