LEONIDAS VALLEJOS
Poeta recién llegado
Quisiera esta tarde divina bajo
el ardoroso sol tenerte entre mis brazos,
acariciar tu pelo destrenzado, ver
tus ojos azules como el cielo
y tu tez alegre como flor en primavera
tenerlos aquí en mi presencia
para contemplarlos de nuevo;
una esperanza de amor aún me queda
en el fondo del ánima herida y en ella
la añoranza de tenerte junto a mí
nuevamente y así poder besar tus dulces
labios color carmesí sé que naciste
en mi vida como una rosa, maduraste
toda encantadora, tierna, pura y colorida
para luego envenenarme con tu hermosura.
Una esperanza de amor todavía retoña
en medio de la oscuridad, de la tempestad,
del dolor, del sufrimiento y de la soledad;
y la seguiré teniendo hasta que regreses o yo expire.
el ardoroso sol tenerte entre mis brazos,
acariciar tu pelo destrenzado, ver
tus ojos azules como el cielo
y tu tez alegre como flor en primavera
tenerlos aquí en mi presencia
para contemplarlos de nuevo;
una esperanza de amor aún me queda
en el fondo del ánima herida y en ella
la añoranza de tenerte junto a mí
nuevamente y así poder besar tus dulces
labios color carmesí sé que naciste
en mi vida como una rosa, maduraste
toda encantadora, tierna, pura y colorida
para luego envenenarme con tu hermosura.
Una esperanza de amor todavía retoña
en medio de la oscuridad, de la tempestad,
del dolor, del sufrimiento y de la soledad;
y la seguiré teniendo hasta que regreses o yo expire.