HENRY DURANGO
Poeta recién llegado
La ciudad acompaña nuestra distancia de tiempos
mas la cercanía de tus latidos agranda mi inspiración
flor silvestre que crece en el jardín de mi alma
que se humecta del rocío que emana mi corazón
hoy está incesantemente bailando mi flama,
al vaivén de tus cabellos color miel
al rojo carmín de tu sonrisa, y riqueza en alma de mujer
como la luz de mis penumbras, como en mi ataúd su último clavel
llegaste en aquel momento cuando pensé cerrar mis ojos y llorar
mas no has curado nada, tan solo te estas dejando amar
como las figuras mas hermosas que solo las nubes nos pueden brindar
mas que todo lo bello, mas que todo aquello, tu estas mas allá
quizás finja que te desconozco, pero mi corazón no sabe fallar
estás tatuada a mi alma, eres mi faro que me sabe guiar
magia te he dicho que posees, magia es lo que me obtengo de ti
me robas sonrisas, posees mis momentos, inspiras todo lo mejor de mi
mas la cercanía de tus latidos agranda mi inspiración
flor silvestre que crece en el jardín de mi alma
que se humecta del rocío que emana mi corazón
hoy está incesantemente bailando mi flama,
al vaivén de tus cabellos color miel
al rojo carmín de tu sonrisa, y riqueza en alma de mujer
como la luz de mis penumbras, como en mi ataúd su último clavel
llegaste en aquel momento cuando pensé cerrar mis ojos y llorar
mas no has curado nada, tan solo te estas dejando amar
como las figuras mas hermosas que solo las nubes nos pueden brindar
mas que todo lo bello, mas que todo aquello, tu estas mas allá
quizás finja que te desconozco, pero mi corazón no sabe fallar
estás tatuada a mi alma, eres mi faro que me sabe guiar
magia te he dicho que posees, magia es lo que me obtengo de ti
me robas sonrisas, posees mis momentos, inspiras todo lo mejor de mi