icarus
Poeta recién llegado
Encuéntrame donde encontrarás
todo lo que en realidad importa,
donde se encuentran las angustias
y la pasión que te abarrota.
Búscame donde los ríos
y la luna ya no brillan,
y en la oscuridad de la noche
con tus ojos me iluminas.
En el infinito de tu alma,
en tu corazón palpitante,
en lo profundo de tu vida,
en la inquietud del caminante.
En el cielo de los dioses,
el universo de tus sueños,
en el rocío de la mañana
con sus duendes risueños.
Sácame del escondite
en el que me hallo prisionero,
con el susurro del viento
que me dice "te quiero",
y el calor de mi manto
que me mantiene despierto.
Encuéntrame en las manos
de la gente con esperanzas,
con fuerza de seguir viviendo
el presente como hermanos.
En las manos del Creador
cuando vio todo lo hecho,
y se enamoró del mundo
como yo de ti todo el tiempo.
Donde las luces del cielo
no hacen más que recordarme
lo mucho que sufrí
al ver que no podías amarme.
Cuando te des cuenta
de que ya es suficiente,
sácame de mi refugio
donde te espero eternamente.
Yo creo que he purgado
por mis pecados pasados,
estando aquí encerrado
viéndote pasar a mi lado.
Encuéntrame donde los barcos
naufragan sin razón,
en el sitio más profundo
de tu cálido corazón.
Donde los placeres son prohibidos
por no existir más compañía
que el sol que me ilumina
y el ser del alma mía.
todo lo que en realidad importa,
donde se encuentran las angustias
y la pasión que te abarrota.
Búscame donde los ríos
y la luna ya no brillan,
y en la oscuridad de la noche
con tus ojos me iluminas.
En el infinito de tu alma,
en tu corazón palpitante,
en lo profundo de tu vida,
en la inquietud del caminante.
En el cielo de los dioses,
el universo de tus sueños,
en el rocío de la mañana
con sus duendes risueños.
Sácame del escondite
en el que me hallo prisionero,
con el susurro del viento
que me dice "te quiero",
y el calor de mi manto
que me mantiene despierto.
Encuéntrame en las manos
de la gente con esperanzas,
con fuerza de seguir viviendo
el presente como hermanos.
En las manos del Creador
cuando vio todo lo hecho,
y se enamoró del mundo
como yo de ti todo el tiempo.
Donde las luces del cielo
no hacen más que recordarme
lo mucho que sufrí
al ver que no podías amarme.
Cuando te des cuenta
de que ya es suficiente,
sácame de mi refugio
donde te espero eternamente.
Yo creo que he purgado
por mis pecados pasados,
estando aquí encerrado
viéndote pasar a mi lado.
Encuéntrame donde los barcos
naufragan sin razón,
en el sitio más profundo
de tu cálido corazón.
Donde los placeres son prohibidos
por no existir más compañía
que el sol que me ilumina
y el ser del alma mía.