Maria Rosa Reyes Acosta
Poeta recién llegado
-Esperaré despierta hasta que llegues-
Eso dije en el instante en que partiste,
y aunque fue hace muchas lunas que te fuiste,
en cada una me mantengo desvelada.
Mis intentos de creer que si hay retorno,
mis intentos de creer en tu llegada,
son las llamas de las velas que encendidas
ven opacas a su cera derramada.
Y es tu aroma, aquel perfume, el que me atiende;
tus caricias, fieles brisas, las que extraño;
Tu nombre, cruel susurro entre mis dientes;
sin ti, vacías, las lánguidas, mis manos.
Postrada, desvalida y condenada,
el cuerpo lentamente desgastando
Desahuciada, en un rincón, cantando sola
Inexorable, a la vida, despidiendo.
Ya que único, el motivo de existencia,
y egoísta el pensamiento enamorado,
son enormes los fantasmas de impotencia
que en mi larga procesión he ido creando.
Pues alma, ya no es alma lo que tengo,
no es alma, el almacén de mis pesares;
no es alma , ya no es alma sino espectro,
que ya sin sentimientos guarda males.
Eso dije en el instante en que partiste,
y aunque fue hace muchas lunas que te fuiste,
en cada una me mantengo desvelada.
Mis intentos de creer que si hay retorno,
mis intentos de creer en tu llegada,
son las llamas de las velas que encendidas
ven opacas a su cera derramada.
Y es tu aroma, aquel perfume, el que me atiende;
tus caricias, fieles brisas, las que extraño;
Tu nombre, cruel susurro entre mis dientes;
sin ti, vacías, las lánguidas, mis manos.
Postrada, desvalida y condenada,
el cuerpo lentamente desgastando
Desahuciada, en un rincón, cantando sola
Inexorable, a la vida, despidiendo.
Ya que único, el motivo de existencia,
y egoísta el pensamiento enamorado,
son enormes los fantasmas de impotencia
que en mi larga procesión he ido creando.
Pues alma, ya no es alma lo que tengo,
no es alma, el almacén de mis pesares;
no es alma , ya no es alma sino espectro,
que ya sin sentimientos guarda males.