Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esperma blanca que corre cuesta abajo,
derritiendo lágrimas de desencanto en la comunión,
precipitando en blanco sangre de cristo,
que manifiesta desagrado y decepción.
Espermas luces corren cuesta arriba
para alcanzar la anhelada fecundación
para tentar a una nueva vida,
esperando que herede mi sensación.
Esperma chorro corre en horizontal,
bañando hasta el más íntimo espacio
que se abre abundante desde la matriz,
para saciar su exuberancia
y mi más bellaca excitación.
Espermas dulces se desgranan en la pasión,
se prefieren diáfanos en la espera
aunque sea utópico admitir que entiendan,
el motivo que hubo,
para reprender mi cansada confusión.
Espermas amargos descienden raudos,
por debajo de este poema en cuestión,
para atizar el desprecio
que significó haberlo concebido,
para acallar su dolor.
derritiendo lágrimas de desencanto en la comunión,
precipitando en blanco sangre de cristo,
que manifiesta desagrado y decepción.
Espermas luces corren cuesta arriba
para alcanzar la anhelada fecundación
para tentar a una nueva vida,
esperando que herede mi sensación.
Esperma chorro corre en horizontal,
bañando hasta el más íntimo espacio
que se abre abundante desde la matriz,
para saciar su exuberancia
y mi más bellaca excitación.
Espermas dulces se desgranan en la pasión,
se prefieren diáfanos en la espera
aunque sea utópico admitir que entiendan,
el motivo que hubo,
para reprender mi cansada confusión.
Espermas amargos descienden raudos,
por debajo de este poema en cuestión,
para atizar el desprecio
que significó haberlo concebido,
para acallar su dolor.