jesus dimitrov
Poeta recién llegado
Se acabó un frígido viento
en la espuma oscura de mi cielo
con el encendido te amo
y el desencadenante te quiero.
y hubo vida donde ya no existía
el hueco de mi alma se llenó
el espeso manuscrito de tristeza
tu suave mano lo destruyó.
El diluvio de besos
entre nuestros labios no esperó
y en el estanque de mi cama se estancó
para derrochar la piel de los huesos.
En la misma esquina del cielo
está el retrato que aquella ves pintamos
en el museo de mi pensamiento
guardo una copia de vivos sentimientos.
Como olvidar el olvido de mi razón
como recordar algo que siempre recuerdo
tu mi tierna exclamación taciturna
tu mi fresco ramillete de dulzura.
Pues si tu te escondieras de nuestra tormenta
los rayos siempre llegarían hasta tí
porque sus fruncidos ojos
persiguen a tu mirada envidiosos.
No escaparas jamas de mis manos imposibles
que hacen facil nadar en fuego
y encender la gota del hielo
mientras se turvan los espejos.
Hasta tenerte siempre aferrada
con los filamentos del cariño
recitaré los mas flagelantes versos
que terminen ganando la guerra
con municiones de besos.
en la espuma oscura de mi cielo
con el encendido te amo
y el desencadenante te quiero.
y hubo vida donde ya no existía
el hueco de mi alma se llenó
el espeso manuscrito de tristeza
tu suave mano lo destruyó.
El diluvio de besos
entre nuestros labios no esperó
y en el estanque de mi cama se estancó
para derrochar la piel de los huesos.
En la misma esquina del cielo
está el retrato que aquella ves pintamos
en el museo de mi pensamiento
guardo una copia de vivos sentimientos.
Como olvidar el olvido de mi razón
como recordar algo que siempre recuerdo
tu mi tierna exclamación taciturna
tu mi fresco ramillete de dulzura.
Pues si tu te escondieras de nuestra tormenta
los rayos siempre llegarían hasta tí
porque sus fruncidos ojos
persiguen a tu mirada envidiosos.
No escaparas jamas de mis manos imposibles
que hacen facil nadar en fuego
y encender la gota del hielo
mientras se turvan los espejos.
Hasta tenerte siempre aferrada
con los filamentos del cariño
recitaré los mas flagelantes versos
que terminen ganando la guerra
con municiones de besos.