Semillas de trigo esparcí en mi huerto
de esperanza espero que de ellas
germinen hermosos sentimientos.
Verlas crecer en conjunto, cortejadas
de día por el sol delirante, de noche
iluminadas por la luna sublime.
Cuando me quite la sabanas del
amanecer, mirare a través del alma
las espigas doradas temblar de amor.
Al fin quitare las vendas del corazón,
disfrutare la paz de estas espigas doradas
acariciando con ellas el cielo despejado.