Debora Pol
Poeta asiduo al portal
Tengo en mi pecho
clavada una espina.
De una rosa
que dentro de mi, agoniza.
De una flor
que se marchita.
De un petalo negro.
callendo putrefacto, al suelo.
Tengo en mi pecho
una rosa muerta.
Una flor sin hojas
una noche sin sombra.
Tengo en mi alma
una rosa que sangra.
Una luna sin sol
una noche sin mañana.
Tengo en mi pecho
clavada una espina.
De una rosa
que dentro de mi, agoniza.
De la muerte
que duerme acurrucada
en mi vientre.
clavada una espina.
De una rosa
que dentro de mi, agoniza.
De una flor
que se marchita.
De un petalo negro.
callendo putrefacto, al suelo.
Tengo en mi pecho
una rosa muerta.
Una flor sin hojas
una noche sin sombra.
Tengo en mi alma
una rosa que sangra.
Una luna sin sol
una noche sin mañana.
Tengo en mi pecho
clavada una espina.
De una rosa
que dentro de mi, agoniza.
De la muerte
que duerme acurrucada
en mi vientre.