free as a beatiful
Poeta recién llegado
Esta es una de esas noches
en las que deseo salir a buscarte
para esconderme en tus brazos
y que me protejas de los espíritus con penas.
Hoy te escribo como todos los días
para fingir que no me dueles,
tragarme la estúpida historia
en la que me eres indiferente.
Para huir de tu aroma marcado en mi almohada
y tu alma que ronda a mi alrededor sin rumbo fijo.
Hoy te vuelvo a escribir a ti
a ti, el sujeto implícito de cada uno de mis textos,
podría escribirte los versos más tristes
pero eso ya lo hizo Neruda.
Recuerdo que me gustaba mirar el cielo nocturno,
quizás porque me recordaba tus ojos infinitos
(o la caspa de tu cabello).
Pero ahora no trae más que el vacío
y el silencio,
ese largo tormento del que jamás he sido partidaria.
Esta es una de esas noches
en las que deseo salir a buscarte
pero ya no espero nada de ti,
ni siquiera tu regreso.
Hoy no saldré a buscarte
mi orgullo siempre estuvo primero
y sólo te escribiré como lo hago todos los días
(finalmente, no puedes tacharme de orgullosa
eres igual, lo sabes).
Hoy podría morirse de frío esta poesía
o matarla tú con las manos llenas de inviernos sangrantes
pero esta noche yo no saldré a buscarte.
en las que deseo salir a buscarte
para esconderme en tus brazos
y que me protejas de los espíritus con penas.
Hoy te escribo como todos los días
para fingir que no me dueles,
tragarme la estúpida historia
en la que me eres indiferente.
Para huir de tu aroma marcado en mi almohada
y tu alma que ronda a mi alrededor sin rumbo fijo.
Hoy te vuelvo a escribir a ti
a ti, el sujeto implícito de cada uno de mis textos,
podría escribirte los versos más tristes
pero eso ya lo hizo Neruda.
Recuerdo que me gustaba mirar el cielo nocturno,
quizás porque me recordaba tus ojos infinitos
(o la caspa de tu cabello).
Pero ahora no trae más que el vacío
y el silencio,
ese largo tormento del que jamás he sido partidaria.
Esta es una de esas noches
en las que deseo salir a buscarte
pero ya no espero nada de ti,
ni siquiera tu regreso.
Hoy no saldré a buscarte
mi orgullo siempre estuvo primero
y sólo te escribiré como lo hago todos los días
(finalmente, no puedes tacharme de orgullosa
eres igual, lo sabes).
Hoy podría morirse de frío esta poesía
o matarla tú con las manos llenas de inviernos sangrantes
pero esta noche yo no saldré a buscarte.