GHACELA
Poeta recién llegado
Siento que esta es la noche para llorar;
llorar, hasta quedarme dormida,
retomar la cordura, volver a empezar,
arrancar de mi alma las espinas.
Perder el control y la respiración,
con sacudidos sollozos, barbilla trémula,
aullar y gemir, sin tratar de sofocar,
el estallido tormentoso de mi pena.
Sí, esta es la noche para admitir la derrota,
desterrar el dolor, abandonar el duelo;
simplemente, dejarme desahogar el peso,
de sostener el error y el desconsuelo.
Abrazaré al sosiego para resurgir;
enterraré profundamente la tristeza,
para que así, se apresure en salir,
un grandioso aliento, pleno de fuerzas.
Mañana, sé que será diferente,
remendaré mi corazón abandonado,
y abriré mis alas nuevamente,
en busca, de lo que siempre he soñado.
Mañana será otro día.
Pero esta noche, lloro.
llorar, hasta quedarme dormida,
retomar la cordura, volver a empezar,
arrancar de mi alma las espinas.
Perder el control y la respiración,
con sacudidos sollozos, barbilla trémula,
aullar y gemir, sin tratar de sofocar,
el estallido tormentoso de mi pena.
Sí, esta es la noche para admitir la derrota,
desterrar el dolor, abandonar el duelo;
simplemente, dejarme desahogar el peso,
de sostener el error y el desconsuelo.
Abrazaré al sosiego para resurgir;
enterraré profundamente la tristeza,
para que así, se apresure en salir,
un grandioso aliento, pleno de fuerzas.
Mañana, sé que será diferente,
remendaré mi corazón abandonado,
y abriré mis alas nuevamente,
en busca, de lo que siempre he soñado.
Mañana será otro día.
Pero esta noche, lloro.