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Gracias, mi estimado, por venir a leermeEs un muy hermoso poema. La rima consonante de los últimos dos versos hace cacofonía y le resta calidad al conjunto. Lo felicito!! muy buen trabajo poético señor @Antonio Cuello
Me encanta el ambiente que describes, se siente una inmersa en ese vendaval metafórico. Un placer leerte.Hoy llegué a casa,
está vacía
Tu presencia no habita en los rincones
ni en la cama... no estás en los salones
¿Dónde has ido?
solo encuentro soledad en los balcones
Te llamo y las paredes devuelven mi voz
obcecada y quejumbrosa
Ahora se le ha dado por llover,
no sé si se están empañando los cristales
o el jamiche de la comida de los pájaros
ha enturbiado la visión de mi retina
Que vaga costumbre de asumir las cosas,
hablando a solas, buscando una respuesta
Seco mis ojos, no sé que es esta cosa acuosa,
no sé si son gotitas del rocío de la lluvia que cae,
lo que sea, que mas da volver a llorar por ti
La lluvia ha amainado un poco allá afuera,
adentro, muy adentro no ha escampado
Salgo a la playa cercana a buscar la esperanza,
a saber que lo intenté con las fuerzas del alma
Te llamo y no respondes a mi voz lastimera,
tal vez es que el viento no te deja
y te confundes con el rumor de las olas
La lluvia insiste en mojar mi cara,
se acentúa debajo de mis parpados
como si fuera la fuente de una magdalena
El malecón devuelve el fuerte furor del oleaje
como si fuera un amante en su desdén...
las olas insisten y poco a poco va socavando
en su intención. Yo persistí pero nunca pude
doblegar tu corazón... rocoso, duro, insensible
Quizás el mar me devuelva algún día el eco de tu voz,
melifluo y engañoso entre el vaivén de las olas...
ya no, hay un terraplén entre tu alma y la mía
que impermeabilizó mis sentimientos,
ya no te escucho más... mi lluvia ha cesado,
mi sol ya ha salido y las lagrimas se evaporaron.
A veces la procesión va por dentro, mi apreciada Luna roja, y es imperativo llorar detrás del espejoLa roca parece insensible pero por dentro llora lágrimas de arena.
un placer leerte Antonio
Gracias, mi apreciada Luciana, por venirMe encanta el ambiente que describes, se siente una inmersa en ese vendaval metafórico. Un placer leerte.
El placer es mío, mi apreciada Melementos, por recibir tan ilustre visitaProfundos, cálidos y hermosos versos.
Siempre es un placer leerte.
Un abrazo con cariño Antonio.
Gracias, mi estimado José Valverde Yuste, por venir a leermeTe llamo y no respondes a mi voz lastimera,
tal vez es que el viento no te deja
y te confundes con el rumor de las olas
La lluvia insiste en mojar mi cara,
se acentúa debajo de mis parpados
como si fuera la fuente de una magdalena
El malecón devuelve el fuerte furor del oleaje
como si fuera un amante en su desdén...
las olas insisten y poco a poco van socavando
en su intención. Yo persistí pero nunca pude
doblegar tu corazón... rocoso, duro, insensible
Yo si te oigo y respondo estimado Antonio. Estos versos me llevan a la cama esta noche relajado y con los sentidos repletos de sensaciones e imágenes bellísimas. Un abrazo con la pluma del alma y ahora añado, sueña y serás sueño. Tú ya lo eres
Es siempre grato recibir la visita de un buen amigoCiertamente, da gusto sumergirse... en el romántico oleaje de su sensible, y bien argumentada poesia. Mis más sinceras felicitaciones, compañero Antonio C. Con todo mis respetos; su amigo de siempre:
Hoy llegué a casa,
está vacía
Tu presencia no habita en los rincones
ni en la cama... no estás en los salones
¿Dónde has ido?
solo encuentro soledad en los balcones
Te llamo y las paredes devuelven mi voz
obcecada y quejumbrosa
Ahora se le ha dado por llover,
no sé si se están empañando los cristales
o el jamiche de la comida de los pájaros
ha enturbiado la visión de mi retina
Que vaga costumbre de asumir las cosas,
hablando a solas, buscando una respuesta
Seco mis ojos, no sé que es esta cosa acuosa,
no sé si son gotitas del rocío de la lluvia que cae,
lo que sea, que mas da volver a llorar por ti
La lluvia ha amainado un poco allá afuera,
adentro, muy adentro no ha escampado
Salgo a la playa cercana a buscar la esperanza,
a saber que lo intenté con las fuerzas del alma
Te llamo y no respondes a mi voz lastimera,
tal vez es que el viento no te deja
y te confundes con el rumor de las olas
La lluvia insiste en mojar mi cara,
se acentúa debajo de mis parpados
como si fuera la fuente de una magdalena
El malecón devuelve el fuerte furor del oleaje
como si fuera un amante en su desdén...
las olas insisten y poco a poco van socavando
en su intención. Yo persistí pero nunca pude
doblegar tu corazón... rocoso, duro, insensible
Quizás el mar me devuelva algún día el eco de tu voz,
melifluo y engañoso entre el vaivén de las olas...
ya no, hay un terraplén entre tu alma y la mía
que impermeabilizó mis sentimientos,
ya no te escucho más... mi lluvia ha cesado,
mi sol ya ha salido y las lagrimas se evaporaron.
Es grato que te hayas asomado a mi ventana de versos, mi apreciada AndreaSiempre he creído que en la poesía hay una manera única de expresar el alma, de sanar y de llenar el vacío que nos deja el mal amor. Muy hermoso, te felicito!
Gracias mi estimado... recibo con mucho afecto tu saludo fraternoSaludos desde mi primoroso barrio de Berazategui... (Buenos Aires) hasta sus lejanos espacios...
Hoy como pocas veces llueve... pero, llueve de verdad. Mis fraternos saludos hasta su bellísimo
Valledupar. Cordialmente, su amigo:
Gracias, mi apreciada Bernardita, por acercarte a leer estos versos que escribíHoy llegué a casa,
está vacía
Tu presencia no habita en los rincones
ni en la cama... no estás en los salones
¿Dónde has ido?
solo encuentro soledad en los balcones
Te llamo y las paredes devuelven mi voz
obcecada y quejumbrosa
Ahora se le ha dado por llover,
no sé si se están empañando los cristales
o el jamiche de la comida de los pájaros
ha enturbiado la visión de mi retina
Que vaga costumbre de asumir las cosas,
hablando a solas, buscando una respuesta
Seco mis ojos, no sé que es esta cosa acuosa,
no sé si son gotitas del rocío de la lluvia que cae,
lo que sea, que mas da volver a llorar por ti
La lluvia ha amainado un poco allá afuera,
adentro, muy adentro no ha escampado
Salgo a la playa cercana a buscar la esperanza,
a saber que lo intenté con las fuerzas del alma
Te llamo y no respondes a mi voz lastimera,
tal vez es que el viento no te deja
y te confundes con el rumor de las olas
La lluvia insiste en mojar mi cara,
se acentúa debajo de mis parpados
como si fuera la fuente de una magdalena
El malecón devuelve el fuerte furor del oleaje
como si fuera un amante en su desdén...
las olas insisten y poco a poco van socavando
en su intención. Yo persistí pero nunca pude
doblegar tu corazón... rocoso, duro, insensible
Quizás el mar me devuelva algún día el eco de tu voz,
melifluo y engañoso entre el vaivén de las olas...
ya no, hay un terraplén entre tu alma y la mía
que impermeabilizó mis sentimientos,
ya no te escucho más... mi lluvia ha cesado,
mi sol ya ha salido y las lagrimas se evaporaron.
Genial!![]()
Me complace volver a recibir tu grata visita, mi querida AnamerEs gratificante cuando se oye el eco de unas letras tras esa bruma que a veces nos empaña
el alma, es que la poesía tiene eso, es de todos y no s de nadie, como esa magia que nos
hace ciegos al momento pero que sabemos que está allí. Siempre es un verdadero placer
leerte Antonio. Besitos cariñosos vuelen a tus mejillas.