alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Estaba tumbada en la cama
como invitando a besarla
con su faldita muy corta
no podía dejar de mirarla
Era mi esposa adorada
pero Dios que bonita era
y yo deseaba quererla
y yo deseaba tenerla
Me acurruqué a su lado
empezando a acariciarla
ella se volvió de costado
no podía dejar de mirarla
Me dijo espera a la noche
ahora estoy muy cansada
de amor yo pondré el broche
a tu alma atormentada
La besé ardorosamente
poniendo la mano al muslo
me levanté prontamente
no había picado el anzuelo
más pronto llegó la noche
ella me dijo ven ahora
me acarició como a un coche
y me puso a mil por hora
como invitando a besarla
con su faldita muy corta
no podía dejar de mirarla
Era mi esposa adorada
pero Dios que bonita era
y yo deseaba quererla
y yo deseaba tenerla
Me acurruqué a su lado
empezando a acariciarla
ella se volvió de costado
no podía dejar de mirarla
Me dijo espera a la noche
ahora estoy muy cansada
de amor yo pondré el broche
a tu alma atormentada
La besé ardorosamente
poniendo la mano al muslo
me levanté prontamente
no había picado el anzuelo
más pronto llegó la noche
ella me dijo ven ahora
me acarició como a un coche
y me puso a mil por hora