manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
Reluciente haciendo paréntesis en la madrugada,
mi sangre que te pinta en mi pecho subrayado y acentuado,
el sol de fuego y calor que te abraza ciñéndote,
los ojos que remarcan el grano inagotable de tu existencia.
Saltaste de la tierra al aire,
pisaste con un paso adelante,
atrás dejaste las estrellas,
murieron las minúsculas.
El frutal florero de tu pecho y la honda mirada
de tus labios manantiales que te enfatizan,
rugen como leones feroces las imágenes
todas las lindezas que creas en mi cuerpo que es s sangre.
Viva y existiendo,
bella sumamente y sin objeción ni discusión,
toda entera e imprescindible,
blanca amalgama subrayada en rojo para este dolor de muelas podridas.
mi sangre que te pinta en mi pecho subrayado y acentuado,
el sol de fuego y calor que te abraza ciñéndote,
los ojos que remarcan el grano inagotable de tu existencia.
Saltaste de la tierra al aire,
pisaste con un paso adelante,
atrás dejaste las estrellas,
murieron las minúsculas.
El frutal florero de tu pecho y la honda mirada
de tus labios manantiales que te enfatizan,
rugen como leones feroces las imágenes
todas las lindezas que creas en mi cuerpo que es s sangre.
Viva y existiendo,
bella sumamente y sin objeción ni discusión,
toda entera e imprescindible,
blanca amalgama subrayada en rojo para este dolor de muelas podridas.