Estado de incertidumbre
que no decrece ni sucumbe
ante las incógnitas ambiguas
de un torrente inanimado.
Se descomprime el silencio
como los peñascos de agua congelada
que ante al calor se mueren
se desgajan.
Tener todas las preguntas
no es ser maestro en lo convexo.
Así como el atar las puntas
no hace un circulo del universo.
¿Qué placer encontramos en ello?
¿Para qué juguetear con las alternativas?
Cual espantar a las musas y las divas
que parten a la fractura del cuarto sello
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd∴