Tú ves lo que has llorado por darme tu corazón,
No son lágrimas en vano, son reflejos de emoción.
Pues tu llanto cual rocío, es un llanto halagador,
Que penetra por mis venas porque soy tu ruiseñor.
Va mojando tus mejillas, gotas de tus ojos son,
Que hablan de tus valores con propiedad y tesón.
Mujer que me amas tanto, gracias por todo te doy,
Y te juro siempre amarte, cada día más que hoy.
Jamás yo te mentiría porque cobarde no soy,
Son los cobardes que mienten buscando a obtener perdón,
Tú sabes que por amarnos, hemos sufrido los dos,
Y ya se han ido formando estalactitas de amor.
Somos dos que se han amado hasta perder la razón,
Y la balanza no inclina porque no hay peso mayor;
Mas si el destino lo dicta, que entre tus brazos esté yo,
Vamos a dejarlo todo ante el mandato de Dios
No son lágrimas en vano, son reflejos de emoción.
Pues tu llanto cual rocío, es un llanto halagador,
Que penetra por mis venas porque soy tu ruiseñor.
Va mojando tus mejillas, gotas de tus ojos son,
Que hablan de tus valores con propiedad y tesón.
Mujer que me amas tanto, gracias por todo te doy,
Y te juro siempre amarte, cada día más que hoy.
Jamás yo te mentiría porque cobarde no soy,
Son los cobardes que mienten buscando a obtener perdón,
Tú sabes que por amarnos, hemos sufrido los dos,
Y ya se han ido formando estalactitas de amor.
Somos dos que se han amado hasta perder la razón,
Y la balanza no inclina porque no hay peso mayor;
Mas si el destino lo dicta, que entre tus brazos esté yo,
Vamos a dejarlo todo ante el mandato de Dios