davidul
Poeta asiduo al portal
Se precipita la marea,
se rompe el crujiente ruido,
resurgido,
en los colores de la acuarela,
que irradia el vigoroso recuerdo,
que duerme en el testamento,
del estallido abatido
de su tornasolada mirada.
Tiritando el frió,
abrigado en la intemperie,
contempla la angustia,
de la amargura más mustia,
al no quedar nada,
ni esperar a nadie,
que por él,
suspire y sueñe.
Contempla la gravedad,
encerrado,
en la tiranía prisionera,
de la ocre amapola ,
marchitada,
a los pies de la primavera.
se rompe el crujiente ruido,
resurgido,
en los colores de la acuarela,
que irradia el vigoroso recuerdo,
que duerme en el testamento,
del estallido abatido
de su tornasolada mirada.
Tiritando el frió,
abrigado en la intemperie,
contempla la angustia,
de la amargura más mustia,
al no quedar nada,
ni esperar a nadie,
que por él,
suspire y sueñe.
Contempla la gravedad,
encerrado,
en la tiranía prisionera,
de la ocre amapola ,
marchitada,
a los pies de la primavera.