Estancias-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
I-.



Soledades. Páramos

completos, iniciales

desprovistas, cánticos

desaforados. Algo

que se va muriendo, pudriendo,

en cadenas sutilmente engañosas,

sobre pedernales y predios de estatura

minúscula. Mas, es mi pueblo. Un lupanar

de gente, mixturas de verbos antiquísimos.

Materias de sangre en la concentración de un dedo,

de un labio, conversaciones filtradas en la humedad.

Paisajes ariscos, cónclaves enervados, sucintos.

La madera me atosiga, me convoca,

me insta a realizar esfuerzos superiores,

denodados, calidades neutras de paredes

aprisionadas sin motivo: cárceles de miniaturas

y para cuerpos. Alzo la cabeza, por primera vez,

paseo los ojos por la alfombrada estatuilla cadavérica.

Paisajes, paisajes, lunas, astros, concilios de ellos

en su tétrica aspereza: la alopecia se hizo

para estos urogallos.





II-.



Me miran desde lejos

los paraísos desconvocados para siempre,

los techos falsos de raíces condensados,

las palmeras olivareras que asierran tumultuosas molares,

me miran de lejos, con su cadáver esencial de polvo

y, a mares, suciedad. Perdí

mucho combate, mucha lucha entre tanto desasosiego

innecesario. Multitud de ecos de un futuro,

esfumado en lo confuso, estrategias.

Perdí lo esencial, la capa de Afrodita, los versos

útiles para enamorar.



©
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba