Fabio Alejandro
Poeta recién llegado
Estas palabras son para ti
mi dulce angel.
El amor que siento por ti
es el ambigú del pueblo
al poder soñar con tu sonrisa,
y tus hermosos ámbares
que iluminan el sendero de la vida.
¡Amor! al decirte esto
no es por inquietarte,
sino por contarte lo que hay en este corazón
que desea revelar sus secretos
a la mujer de sus sueños
que eres tú.
De esta alma como aurora
de los campos
embriagada por el vino de tú corazón,
y el perfume de tú alma
que me ha hecho perder la razón.
Es la esperanza que sopla el céfiro
de la mañana,
cuando puedo ver la belleza
que vuestro Dios
en la noche de controversias
y que no admite dudas
te ha regalado.
¿Habrá unión entre
la luz y la oscuridad?,
en lo más hondo del valle
al mirar mi corazón
que muestra una desmedida
libertad por amaros.
Espero que al decirte esto
se disuelvan nuestros corazones,
como la díada
del alma y el cuerpo,
que no se separan.
mi dulce angel.
El amor que siento por ti
es el ambigú del pueblo
al poder soñar con tu sonrisa,
y tus hermosos ámbares
que iluminan el sendero de la vida.
¡Amor! al decirte esto
no es por inquietarte,
sino por contarte lo que hay en este corazón
que desea revelar sus secretos
a la mujer de sus sueños
que eres tú.
De esta alma como aurora
de los campos
embriagada por el vino de tú corazón,
y el perfume de tú alma
que me ha hecho perder la razón.
Es la esperanza que sopla el céfiro
de la mañana,
cuando puedo ver la belleza
que vuestro Dios
en la noche de controversias
y que no admite dudas
te ha regalado.
¿Habrá unión entre
la luz y la oscuridad?,
en lo más hondo del valle
al mirar mi corazón
que muestra una desmedida
libertad por amaros.
Espero que al decirte esto
se disuelvan nuestros corazones,
como la díada
del alma y el cuerpo,
que no se separan.