Alfredo Escalona
Poeta recién llegado
Suben por mí raudos corceles cristalinos
a galopar en la comarca de mi pelvis,
con un frenético fragor de mi hipodermis
en un clamor exuberante y blanquecino.
Es el minuto del descorche de los vinos
en un instante presuroso que no vuelve
¡Ya en mí respiran unas ansias que no duermen
por este nácar de rigores diamantinos!
Se me desata del palenque un blanco equino,
viene clamando con jazmines en su frente
¡La maravilla de un blancor efervescente
en los arcanos licores derretidos!
a galopar en la comarca de mi pelvis,
con un frenético fragor de mi hipodermis
en un clamor exuberante y blanquecino.
Es el minuto del descorche de los vinos
en un instante presuroso que no vuelve
¡Ya en mí respiran unas ansias que no duermen
por este nácar de rigores diamantinos!
Se me desata del palenque un blanco equino,
viene clamando con jazmines en su frente
¡La maravilla de un blancor efervescente
en los arcanos licores derretidos!