FJMalpica
Poeta asiduo al portal
Este mundo va de prisa,
a que le teme el viejo bellaco
que ha olvidado sus zapatos;
al pecado que lo atiza
o a su sombra que lo mira
como mira un perro flaco
con la sonrisa de la Mona Lisa.
El hombre hizo el mundo
y el mundo cambió al hombre.
Pero Dios no dijo: Dios y mundo.
Dios dijo: Dios y hombre.
Por eso Dios cambia el tiempo
cuando el mundo está al desborde
y aparece el hombre de bien,
que arreglará este desorden.
Por eso el mundo va de prisa
creando caos a donde pisa
y al saltar por la cornisa,
se le vio el miedo en la espalda,
porque tampoco llevaba camisa.
a que le teme el viejo bellaco
que ha olvidado sus zapatos;
al pecado que lo atiza
o a su sombra que lo mira
como mira un perro flaco
con la sonrisa de la Mona Lisa.
El hombre hizo el mundo
y el mundo cambió al hombre.
Pero Dios no dijo: Dios y mundo.
Dios dijo: Dios y hombre.
Por eso Dios cambia el tiempo
cuando el mundo está al desborde
y aparece el hombre de bien,
que arreglará este desorden.
Por eso el mundo va de prisa
creando caos a donde pisa
y al saltar por la cornisa,
se le vio el miedo en la espalda,
porque tampoco llevaba camisa.