Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hola, quise volver para mirarte
y recordar mil fantasías,
nunca he dejado de pensarte
y aunque digas sí, no son tonterías.
Quise saber si te encontrabas
al fin en buenas manos,
y saber tú cómo estabas,
cómo te tratan los años.
Yo sigo envejeciendo sin ti,
dejé atrás todos mis deseos
y después de un tiempo volví
a soñar todos tus besos.
Sé que soy hombre,
no quieras comprenderme
pero en mi boca, tu nombre
no deja de sorprenderme.
No voy a obligarte a amar
a este necio que fue feliz contigo,
sé que perdí el lugar
y mi suerte desapareció conmigo.
No me quiero marchar
sin decirte que te necesito,
hay que ser hombre para aceptar
que mi corazón está solito.
y recordar mil fantasías,
nunca he dejado de pensarte
y aunque digas sí, no son tonterías.
Quise saber si te encontrabas
al fin en buenas manos,
y saber tú cómo estabas,
cómo te tratan los años.
Yo sigo envejeciendo sin ti,
dejé atrás todos mis deseos
y después de un tiempo volví
a soñar todos tus besos.
Sé que soy hombre,
no quieras comprenderme
pero en mi boca, tu nombre
no deja de sorprenderme.
No voy a obligarte a amar
a este necio que fue feliz contigo,
sé que perdí el lugar
y mi suerte desapareció conmigo.
No me quiero marchar
sin decirte que te necesito,
hay que ser hombre para aceptar
que mi corazón está solito.