Anave
Poeta asiduo al portal
En una mañana
de ónix pintada
una estrella alba
mostróme su faz.
Y de sus fulgores
quedé enamorada
y en un fútil sueño
la quise alcanzar.
Viajando en alas
de mis ilusiones
volando fuí al cielo
y empecé a buscar,
encontré mi estrella,
colmó mis anhelos
y ¡Oh encanto sublime!
¡La pude tocar!
Y era tan bella
y hermosa mi estrella
que en mi corazón
le erigí un altar.
Un día ella altiva
miróme sumisa
y con su voz de trueno
que me hizo temblar
Me dijo: me marcho
porque tengo prisa,
mi misión al mundo
es ir a alumbrar.
Y me quedé triste
contemplando el cielo
donde ya no existe
ni ilusión ni anhelo,
tan solo el vacío
de alguien que no está.
Se marchó mi estrella
mas cada mañana
contemplo la huella
que al marcharse un día
me dejó su faz.
¡Qué tonta elegía!
¿Cómo ví tan alto?
¿Cómo soñé un día
poderla alcanzar?
Y la creí mía.
Deseo falaz.
Pero hay poesía
de amor en la estela
de luz que ha dejado,
cuando se ha marchado,
mi estrella fugaz.
de ónix pintada
una estrella alba
mostróme su faz.
Y de sus fulgores
quedé enamorada
y en un fútil sueño
la quise alcanzar.
Viajando en alas
de mis ilusiones
volando fuí al cielo
y empecé a buscar,
encontré mi estrella,
colmó mis anhelos
y ¡Oh encanto sublime!
¡La pude tocar!
Y era tan bella
y hermosa mi estrella
que en mi corazón
le erigí un altar.
Un día ella altiva
miróme sumisa
y con su voz de trueno
que me hizo temblar
Me dijo: me marcho
porque tengo prisa,
mi misión al mundo
es ir a alumbrar.
Y me quedé triste
contemplando el cielo
donde ya no existe
ni ilusión ni anhelo,
tan solo el vacío
de alguien que no está.
Se marchó mi estrella
mas cada mañana
contemplo la huella
que al marcharse un día
me dejó su faz.
¡Qué tonta elegía!
¿Cómo ví tan alto?
¿Cómo soñé un día
poderla alcanzar?
Y la creí mía.
Deseo falaz.
Pero hay poesía
de amor en la estela
de luz que ha dejado,
cuando se ha marchado,
mi estrella fugaz.