Pues implore cuanto quiera
es asunto peligroso
con ese oro conservado
cualquiera busca gozoso.
No crea zalamerías
con asuntos redundantes
con solo una probadita
y volvemos a lo de antes.
Una vez pedí lo mismo
y pesaba mi entrepierna
orinar era un martirio
porque a nadie desgobierna.
Y por eso desde entonces
al oro mucho respeto
en monedas y cadenas
pero ya no de mi cuerpo