Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy estoy vistiendo mi alma de tristeza
y la adorno con poesía.
Una poesía que nunca acaba
porque he de llenar los libros del destino
pegando hojas sueltas de aquí y de allá
para tratar de completar historias
que no quiero que mueran sin final.
Vierto las palabras en la copas cristales de mi interior
y a cada tristeza le doy una lágrima como compañera
desde esta cama baja
que me ve escribir una risa tonta
llena de tristeza siniestra.
Hoy estoy vistiendo mi tristeza con llanto escrito
y ni el poema de mi vida me consuela
porque los consuelos no se escriben en las tormentas,
se dictan en la piel huérfana,
en el corazón nublado,
en las ganas de amar.
Oh sí mi querida almohada que me ves escribir,
te abrazo fuertemente porque quiero olvidar sin olvidar,
y a este papel que sirve mi figura en su metal
no le he dejado entender mi historia
pues no acabaría nunca de sumar
más tristezas.
y la adorno con poesía.
Una poesía que nunca acaba
porque he de llenar los libros del destino
pegando hojas sueltas de aquí y de allá
para tratar de completar historias
que no quiero que mueran sin final.
Vierto las palabras en la copas cristales de mi interior
y a cada tristeza le doy una lágrima como compañera
desde esta cama baja
que me ve escribir una risa tonta
llena de tristeza siniestra.
Hoy estoy vistiendo mi tristeza con llanto escrito
y ni el poema de mi vida me consuela
porque los consuelos no se escriben en las tormentas,
se dictan en la piel huérfana,
en el corazón nublado,
en las ganas de amar.
Oh sí mi querida almohada que me ves escribir,
te abrazo fuertemente porque quiero olvidar sin olvidar,
y a este papel que sirve mi figura en su metal
no le he dejado entender mi historia
pues no acabaría nunca de sumar
más tristezas.