• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Estudio abandonado-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
Pechos calcinados, robles centenarios,

visitando las angustias reducidas de los

antiguos cementerios, donde rehuíamos

los ataúdes y los féretros, poníamos cara

a los muertos, luciendo nuestros perfiles

en el lado opuesto, ribera u orilla contraria.

Oh visitadores de tumbas, colmeneros de

la rabia sin avispas ni confusión de obreros,

fábricas abandonadas en una intemperie de ruidos

y de escasez. Pero en la noche, yo te oigo, vencejo,

autillo, austero ojo capaz de vivir en lo angosto

de tu tamaño repetido. Vivo, sí, por esas sagradas

rendijas, donde te ocultas, oh fábrica indolente

que saludas al viento, caracol vaciado y muerto!

Pechos quemados, sol abrasador de antiguas resonancias.



©
 
Pechos calcinados, robles centenarios,

visitando las angustias reducidas de los

antiguos cementerios, donde rehuíamos

los ataúdes y los féretros, poníamos cara

a los muertos, luciendo nuestros perfiles

en el lado opuesto, ribera u orilla contraria.

Oh visitadores de tumbas, colmeneros de

la rabia sin avispas ni confusión de obreros,

fábricas abandonadas en una intemperie de ruidos

y de escasez. Pero en la noche, yo te oigo, vencejo,

autillo, austero ojo capaz de vivir en lo angosto

de tu tamaño repetido. Vivo, sí, por esas sagradas

rendijas, donde te ocultas, oh fábrica indolente

que saludas al viento, caracol vaciado y muerto!

Pechos quemados, sol abrasador de antiguas resonancias.



©
Por esa rendija en que te ocultas la noche puso al mar su voz en grito.
Me encantó tu poema, muchas gracias y afectuosos saludos.
 
Pechos calcinados, robles centenarios,

visitando las angustias reducidas de los

antiguos cementerios, donde rehuíamos

los ataúdes y los féretros, poníamos cara

a los muertos, luciendo nuestros perfiles

en el lado opuesto, ribera u orilla contraria.

Oh visitadores de tumbas, colmeneros de

la rabia sin avispas ni confusión de obreros,

fábricas abandonadas en una intemperie de ruidos

y de escasez. Pero en la noche, yo te oigo, vencejo,

autillo, austero ojo capaz de vivir en lo angosto

de tu tamaño repetido. Vivo, sí, por esas sagradas

rendijas, donde te ocultas, oh fábrica indolente

que saludas al viento, caracol vaciado y muerto!

Pechos quemados, sol abrasador de antiguas resonancias.



©


El refugio de las aves y los cuerpos dispuestos, las tumbas de tiempos, las penurias del ser que deja de ser.

Agradable lectura

Saludos estimado Ben

Lex
 
Pechos calcinados, robles centenarios,

visitando las angustias reducidas de los

antiguos cementerios, donde rehuíamos

los ataúdes y los féretros, poníamos cara

a los muertos, luciendo nuestros perfiles

en el lado opuesto, ribera u orilla contraria.

Oh visitadores de tumbas, colmeneros de

la rabia sin avispas ni confusión de obreros,

fábricas abandonadas en una intemperie de ruidos

y de escasez. Pero en la noche, yo te oigo, vencejo,

autillo, austero ojo capaz de vivir en lo angosto

de tu tamaño repetido. Vivo, sí, por esas sagradas

rendijas, donde te ocultas, oh fábrica indolente

que saludas al viento, caracol vaciado y muerto!

Pechos quemados, sol abrasador de antiguas resonancias.



©
Dejar de ser en esos peñachos donde los rumores van dejando como un preambulo de paralisis.
la repiticion es un volver atras de antiguas fluctuaciones. excelente. saludos amables de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba