ZORAIDA
Loca, aprendiz de bruja...
Estúpida soledad, de nuevo llegas a mí
quisiera no despertar jamás
para que no te vuelvas a ir,
eres lo único constante en mi vida.
Te abandoné por hacerle compañia y
él se fue llevándose toda mi alegría,
dejando mi alma fría
convirtiendo en hielo mi corazón...
Me alimentaré de los seres de amor,
me llevaré su luz y los sumergiré en mi rencor,
súbditos rendidos a tu belleza inmortal,
rendirán el culto del silencio
a tu mandato de oscuridad...
Nunca el silencio fue tan callado.
Nunca la soledad tan abandonada.
Nunca mi tristeza fue tan abatida.
Nunca mi resignacion tan fría
como ahora que ya mi alma se volvió
de hielo y me han brotado las alas negras,
negras por el dolor...
ZORAIDA