Nazagaki
Poeta recién llegado
Y cuando en un ataque
artero y sin escrúpulos,
hundió con todo su odio
aquella daga envenenada en su torso,
ese que no era muy puro
que digamos.
Todo lo presente en los alrededores,
fue raptado y violado de repente por aquel asqueroso acto.
Pronto no solo el asco y la sangre se hicieron presentes,
también la inconsciencia y un circo gratuito,
en el que alguna zorra gemía sin precedentes:
aquí no hay nada bueno
solo por llegar tarde al lugar de los hechos.
Las sonrisas brotaban y más sin embargo,
este relator se preguntaba cuan estúpido e insensato,
puede ser el ser humano.
Esto no es un televisor, pero aun así los asistentes piden diversión.
Abrir su cadáver y bañarse con sus viseras,
eso faltaba.
Hacer un festival, en honor al acto final,
en el que un domingo en la tarde les abstrajo de sus aburridas,
mal llevadas y mal paridas existencias.
Este relator deseaba vomitarles en el rostro,
tomarles de sus cabellos y hacer que sus labios
contactaran con la sangre sobre el pavimento,
estampar una patada en sus cabezas,
Tal como se arregla un motor en actos de desesperación.
Pero no, simplemente nada pude hacer yo,
salvo la repulsión y la rabia sostener
en el pecho.
Y pensaba que era yo el que un día nació maldito
al parecer equivocado estaba, pero aun lo medito.
¿Mejor que la televisión?
esta humanidad está en su perdición.
Estupidez es su dios.
//////////
...arg.
artero y sin escrúpulos,
hundió con todo su odio
aquella daga envenenada en su torso,
ese que no era muy puro
que digamos.
Todo lo presente en los alrededores,
fue raptado y violado de repente por aquel asqueroso acto.
Pronto no solo el asco y la sangre se hicieron presentes,
también la inconsciencia y un circo gratuito,
en el que alguna zorra gemía sin precedentes:
aquí no hay nada bueno
solo por llegar tarde al lugar de los hechos.
Las sonrisas brotaban y más sin embargo,
este relator se preguntaba cuan estúpido e insensato,
puede ser el ser humano.
Esto no es un televisor, pero aun así los asistentes piden diversión.
Abrir su cadáver y bañarse con sus viseras,
eso faltaba.
Hacer un festival, en honor al acto final,
en el que un domingo en la tarde les abstrajo de sus aburridas,
mal llevadas y mal paridas existencias.
Este relator deseaba vomitarles en el rostro,
tomarles de sus cabellos y hacer que sus labios
contactaran con la sangre sobre el pavimento,
estampar una patada en sus cabezas,
Tal como se arregla un motor en actos de desesperación.
Pero no, simplemente nada pude hacer yo,
salvo la repulsión y la rabia sostener
en el pecho.
Y pensaba que era yo el que un día nació maldito
al parecer equivocado estaba, pero aun lo medito.
¿Mejor que la televisión?
esta humanidad está en su perdición.
Estupidez es su dios.
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...arg.
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