esenciayvirtud
Poeta recién llegado
Inmóvil, así, detenida en este cuadro que te han pintado
los años y los días y todo movimiento que te agobia hasta el hartazgo,
casi indeleble, exhausta;
arrimé en lo ardoroso el pudor de los instantes que antes de ti fueron solo uno
y te dejaron incólume como una doncella besándome en la prórroga
de las llamas violentas,
mi dama, damisela, así, nuevamente, arráncame
de tu vestidura infernal, casi demonio,
la intriga de lo eternamente imposible, persisitiendo
en esta luz que con tu rostro me mira en el asombro,
pero no no no te detengas,
has que tu voz venga con su insaciable latido
hasta el susurro de la blancura, únicamente tuya,
y veloz, veloz tras el vidrio,
la danza del terrible- último beso sin pasión.
los años y los días y todo movimiento que te agobia hasta el hartazgo,
casi indeleble, exhausta;
arrimé en lo ardoroso el pudor de los instantes que antes de ti fueron solo uno
y te dejaron incólume como una doncella besándome en la prórroga
de las llamas violentas,
mi dama, damisela, así, nuevamente, arráncame
de tu vestidura infernal, casi demonio,
la intriga de lo eternamente imposible, persisitiendo
en esta luz que con tu rostro me mira en el asombro,
pero no no no te detengas,
has que tu voz venga con su insaciable latido
hasta el susurro de la blancura, únicamente tuya,
y veloz, veloz tras el vidrio,
la danza del terrible- último beso sin pasión.