El canto del suffí capturó mi oído,
cuando el bosque quedaba oculto a mis espaldas.
Cuando Samhain callaba los cuernos de la noche,
los cascabeles árabes lentos despertaban.
Y me llamaba el azif a la distancia,
el djinn jugaba con las voces de la arena.
Llamando, tentando, buscando un resquicio
por donde devorarme de nuevo el corazón.
El umbrío norte fue quedando atrás, cansado.
El ardiente sur quemó mis pies, mis ojos,
y de nuevo el susurro de voces tenebrosas
el ronco, ajeno, abyecto canto del amor.
cuando el bosque quedaba oculto a mis espaldas.
Cuando Samhain callaba los cuernos de la noche,
los cascabeles árabes lentos despertaban.
Y me llamaba el azif a la distancia,
el djinn jugaba con las voces de la arena.
Llamando, tentando, buscando un resquicio
por donde devorarme de nuevo el corazón.
El umbrío norte fue quedando atrás, cansado.
El ardiente sur quemó mis pies, mis ojos,
y de nuevo el susurro de voces tenebrosas
el ronco, ajeno, abyecto canto del amor.