Martín Renán
Poeta adicto al portal
El mismo hogar
a la luz de luciérnagas;
no te dije
mi infancia creció
como si te hubieras ido;
ahora soy el huésped imaginario
en tu credo.
Si el alma existe déjame tus alas.
(Intrínseco)
Crisis existencial, en lo humano y manicomio en el seso.
el candelero de rara luz
atemporal
deslumbra tu creación de seis mil años.
De nada sirvió mi ofrenda
y tu pedestal
Mi sacrificio y esta fe antes de partir.
Vía crucis de terrenal locura
rompe la monotonía
la vez que te soñé suicida,
en este edén
de hábitos y costumbres
Trasnocha el alma mía.
Sólo de hinojos
y de inevitable excusa,
el perdón entre padrenuestros
no te libra de pecado
un mar de dudas creer en ti
y la imposibilidad de profesar un nuevo evangelio .
a la luz de luciérnagas;
no te dije
mi infancia creció
como si te hubieras ido;
ahora soy el huésped imaginario
en tu credo.
Si el alma existe déjame tus alas.
(Intrínseco)
Crisis existencial, en lo humano y manicomio en el seso.
el candelero de rara luz
atemporal
deslumbra tu creación de seis mil años.
De nada sirvió mi ofrenda
y tu pedestal
Mi sacrificio y esta fe antes de partir.
Vía crucis de terrenal locura
rompe la monotonía
la vez que te soñé suicida,
en este edén
de hábitos y costumbres
Trasnocha el alma mía.
Sólo de hinojos
y de inevitable excusa,
el perdón entre padrenuestros
no te libra de pecado
un mar de dudas creer en ti
y la imposibilidad de profesar un nuevo evangelio .