PEQUEÑO GRANITO DE ANIS
Poeta asiduo al portal
Ya te dije pequeñita que no quiero
conmigo vengas, que te levantes
temprano y te aferres de mi mano,
que sufras frío y hambre cuando
en tu infantil necedad, quieras que
te lleve conmigo, a trabajar.
Aquel es un lugar triste, lleno de
gente mal encarada, de gritos y de
malos tratos, yo no quiero que se
enojen contigo, por tomar la fruta
que se vende en los canastos.
Mi pequeñita preciosa, como yo
te lo explico, en tu casita tienes,
aunque no todo, mandarinas y
atolito, que puedes tomar cuando
quieras, sin escuchar tanto grito.
Estarás en tu camita y cuando
vaya la vecina, te vestirá y te
pondrá en el cabello, un listón de
percal y te verás muy bonita, así
como eres, una fina princesita.
No quiero que veas, cuando el
encargado me mira el seno, al
agacharme a cargar los bultos
pesados y tenga yo que decir,
maldiciones y mucho escarnio.
Debes estar lejos de mal olor
y de triste gente, que con saña
seguramente, me preguntarán
quien eres y yo no soportaré
te miren, como algo muy raro.
Mujercita, mi niña, como te explico que no puedo llevarte al trabajo.©
conmigo vengas, que te levantes
temprano y te aferres de mi mano,
que sufras frío y hambre cuando
en tu infantil necedad, quieras que
te lleve conmigo, a trabajar.
Aquel es un lugar triste, lleno de
gente mal encarada, de gritos y de
malos tratos, yo no quiero que se
enojen contigo, por tomar la fruta
que se vende en los canastos.
Mi pequeñita preciosa, como yo
te lo explico, en tu casita tienes,
aunque no todo, mandarinas y
atolito, que puedes tomar cuando
quieras, sin escuchar tanto grito.
Estarás en tu camita y cuando
vaya la vecina, te vestirá y te
pondrá en el cabello, un listón de
percal y te verás muy bonita, así
como eres, una fina princesita.
No quiero que veas, cuando el
encargado me mira el seno, al
agacharme a cargar los bultos
pesados y tenga yo que decir,
maldiciones y mucho escarnio.
Debes estar lejos de mal olor
y de triste gente, que con saña
seguramente, me preguntarán
quien eres y yo no soportaré
te miren, como algo muy raro.
Mujercita, mi niña, como te explico que no puedo llevarte al trabajo.©