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marquelo

Negrito villero
De aquel lamento perdido queda una gota de cueva

un alfil que no salta de ningún tablero

y yo vine dejando lo que sobra de mí en el espejo

dejé el ave de mi temblor

el silencio fosilífero

de mi hueso


Solitario

Enternecido

por la piedra que dejó su cabeza y oído

en la arena

por el milenio soplo del viento



puedo juntar todo lo que me dijiste

como videncia de sacerdotiza

pero el amor siempre elije a dos y no a diez

para acunar mejor los tormentos

y la única saliva que será cera




Puedo irme a trabajar unas horas

y dejar al Sol goteando en un balde

Así también tus ojos pueden llenarse de mí

como mi mano otorgando sentencias en tu puerta

nada cambiará si a los ojos no se le cambia de palabras

EL ARDOR DEL SUEÑO ES UN SÍ JACULATORIO

una dinamita que recorre solo tu oído

una palabra negra que sale del luto
 
De aquel lamento perdido queda una gota de cueva

un alfil que no salta de ningún tablero

y yo vine dejando lo que sobra de mí en el espejo

dejé el ave de mi temblor

el silencio fosilífero

de mi hueso


Solitario

Enternecido

por la piedra que dejó su cabeza y oído

en la arena

por el milenio soplo del viento



puedo juntar todo lo que me dijiste

como videncia de sacerdotiza

pero el amor siempre elije a dos y no a diez

para acunar mejor los tormentos

y la única saliva que será cera




Puedo irme a trabajar unas horas

y dejar al Sol goteando en un balde

Así también tus ojos pueden llenarse de mí

como mi mano otorgando sentencias en tu puerta

nada cambiará si a los ojos no se le cambia de palabras

EL ARDOR DEL SUEÑO ES UN SÍ JACULATORIO

una dinamita que recorre solo tu oído

una palabra negra que sale del luto
Precioso poema lleno de bellas imágenes. Un placer leerte. Un abrazo con la pluma del alma
 
De aquel lamento perdido queda una gota de cueva

un alfil que no salta de ningún tablero

y yo vine dejando lo que sobra de mí en el espejo

dejé el ave de mi temblor

el silencio fosilífero

de mi hueso


Solitario

Enternecido

por la piedra que dejó su cabeza y oído

en la arena

por el milenio soplo del viento



puedo juntar todo lo que me dijiste

como videncia de sacerdotiza

pero el amor siempre elije a dos y no a diez

para acunar mejor los tormentos

y la única saliva que será cera




Puedo irme a trabajar unas horas

y dejar al Sol goteando en un balde

Así también tus ojos pueden llenarse de mí

como mi mano otorgando sentencias en tu puerta

nada cambiará si a los ojos no se le cambia de palabras

EL ARDOR DEL SUEÑO ES UN SÍ JACULATORIO

una dinamita que recorre solo tu oído

una palabra negra que sale del luto

Siempre es un placer detenerse en su obra y sumergirse en la diversidad de sus letras amigo Marquelo.
Le invito que de vez en cuando se detenga en mis versos y deje un comentario sobre ellos.
Un eterno abrazo desde los poéticos cielos de este halcón.

 
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