Las multitudes en la calle,
entre perfumes de los sueños y luces de caramelo…
bien esas dadivas en los cuencos encantados,
bien los tactos sugerentes de esa noche,
donde nos buscábamos entre mil y un palacios orientales…
bien os hablan esas manos de filosofías abiertas…
si aquellos marchan a alcanzar los astros, con las escaleras más íntimas…
si mereces precisar el corazón.
Bien esos días,
que sonríen a la más cálida luz de nuestros proyectos,
con el león colorista de los juegos…
si encontraste el nuevo eje, para mover la percepción…
bien si los enreda, el fulgor de la zarzamora y los reyes cantores…
los tiempos de los pirograbadores,
y los rebaños por los escaques…
si retornan ,de esas fábulas y selvas, de rincones alegres…
bien la ciudad, por sus cabellos de cauces gitanos...
la amistad , como un gemir de gemas y la calidez del monte…
y esas, sus manos,
como caballos que bajan por el trueno, y cuatro soles.
( DEL POEMARIO, “LA PRIMERA NOCHE DEL RESTO DE MI VIDA”)
entre perfumes de los sueños y luces de caramelo…
bien esas dadivas en los cuencos encantados,
bien los tactos sugerentes de esa noche,
donde nos buscábamos entre mil y un palacios orientales…
bien os hablan esas manos de filosofías abiertas…
si aquellos marchan a alcanzar los astros, con las escaleras más íntimas…
si mereces precisar el corazón.
Bien esos días,
que sonríen a la más cálida luz de nuestros proyectos,
con el león colorista de los juegos…
si encontraste el nuevo eje, para mover la percepción…
bien si los enreda, el fulgor de la zarzamora y los reyes cantores…
los tiempos de los pirograbadores,
y los rebaños por los escaques…
si retornan ,de esas fábulas y selvas, de rincones alegres…
bien la ciudad, por sus cabellos de cauces gitanos...
la amistad , como un gemir de gemas y la calidez del monte…
y esas, sus manos,
como caballos que bajan por el trueno, y cuatro soles.
( DEL POEMARIO, “LA PRIMERA NOCHE DEL RESTO DE MI VIDA”)