BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
No es justo,decidme
que el camión de la basura
amanezca con razones de peso,
entre teas incendiadas; o que el
huerto florezca como un diapasón
oculto, fuera, lejos, de las miradas. Sin embargo,
sustentados ambos, por las joviales
alegrías de dichosos paquidermos, elefantes,
me aclararían la situación exacta, inédita,
de aquel círculo en llamas, o de aquella circunferencia
problemática: su nación arde contra la lengua.
Sus nupcias son testamentos al desorden,
sus carpetas documentales, cierran mi espíritu
entre aguas sucias y maternales. El útero
se cierra, la placenta adquiere un brillo como
de acequia milagrosa.
©
que el camión de la basura
amanezca con razones de peso,
entre teas incendiadas; o que el
huerto florezca como un diapasón
oculto, fuera, lejos, de las miradas. Sin embargo,
sustentados ambos, por las joviales
alegrías de dichosos paquidermos, elefantes,
me aclararían la situación exacta, inédita,
de aquel círculo en llamas, o de aquella circunferencia
problemática: su nación arde contra la lengua.
Sus nupcias son testamentos al desorden,
sus carpetas documentales, cierran mi espíritu
entre aguas sucias y maternales. El útero
se cierra, la placenta adquiere un brillo como
de acequia milagrosa.
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