Arnaldo
Poeta recién llegado
Qué extraño ser navega en mis entrañas,
que desgarra con fuerzas, la esencia de mi alma.
Quisiera identificar esa voz, quemando en llamas
atizando mis sentidos como hoguera enfurecida.
que desgarra con fuerzas, la esencia de mi alma.
Quisiera identificar esa voz, quemando en llamas
atizando mis sentidos como hoguera enfurecida.
Qué hermosa sonrisa me tendrás reservada
que al mirarte siento la fuerza de tu calma.
Qué sueños, en mi letargo, me irás a develar,
que susurra tu mirada y en visión, tu boca, convertida.
que al mirarte siento la fuerza de tu calma.
Qué sueños, en mi letargo, me irás a develar,
que susurra tu mirada y en visión, tu boca, convertida.
Qué extraña ensoñación de la dulce fe perdida,
que hoy eliges navegante y lanzarte a la deriva.
Que no me permites conducir el timón de tu barcaza,
de tu corazón flotando en mi pecho, sin rumbo, en la conquista.
que hoy eliges navegante y lanzarte a la deriva.
Que no me permites conducir el timón de tu barcaza,
de tu corazón flotando en mi pecho, sin rumbo, en la conquista.