AIBAEZA
Poeta adicto al portal
Dos extraños en un instante vacío,
en la evidencia más insoportable
de tus mentiras y desdenes. Si arde
mi lengua en reproches y extravíos,
quizás te hundas en el cieno frío
que se refugia en tu boca y acaben
de latir al tiempo el pulso cobarde
de mi amor ciego y tu egoísmo.
Extraña la noche, extraño tu rostro
amado, te miro y no reconozco
nada. No hay luna como otras veces.
Piedra en el mismo camino extraño
que anduve enamorada lavando
tus miserias. Miro y te desvaneces.
en la evidencia más insoportable
de tus mentiras y desdenes. Si arde
mi lengua en reproches y extravíos,
quizás te hundas en el cieno frío
que se refugia en tu boca y acaben
de latir al tiempo el pulso cobarde
de mi amor ciego y tu egoísmo.
Extraña la noche, extraño tu rostro
amado, te miro y no reconozco
nada. No hay luna como otras veces.
Piedra en el mismo camino extraño
que anduve enamorada lavando
tus miserias. Miro y te desvaneces.