Envuelta en la vorágine de la urbe
en noches de copas,
de sexo sin rumbo y perdón
amanece atada a la pena
presa de delirio y rebelión.
Así termina cada noche
así descubre cada mañana
con los rayos de sol, que lentamente
se cuelan por las ventanas
reventado su cerebro.
Cada noche es distinta
cada noche es lo mismo
sabe en que cama comienza
nunca en que cama termina.
Se siente sucia y apaleada
de las carnes y la mente
de los reflejos y el alma,
la lujuria de la noche
se convierte al mediodía
en dolor y tristeza.
Se palpa en la ducha
el agua corre libremente
por lo poco que quedo
de aquella orgia pieles
de olores y cocteles.
Quisiera dormir un poco
pero el cuerpo se resiste,
ante el maltrato de la carne
baja la mira y suspira
mientras las noche avisa
su próxima parada.
No hay remedio
no hay salida
ningún destino posible
solo vivir en silencio.
Cada noche
mil manos temblorosas
blancas, negras, mulatas
copas, ruido
música de fondo
orgasmos simulados
clientes satisfechos.
Cada mañana
un temblor en los labios
una lagrima silente
una comida fugaz
y de pronto
con la llegada de la noche
volver a su papel
la fácil, la silente
la que complace
y en todo obedece.
Fantom
en noches de copas,
de sexo sin rumbo y perdón
amanece atada a la pena
presa de delirio y rebelión.
Así termina cada noche
así descubre cada mañana
con los rayos de sol, que lentamente
se cuelan por las ventanas
reventado su cerebro.
Cada noche es distinta
cada noche es lo mismo
sabe en que cama comienza
nunca en que cama termina.
Se siente sucia y apaleada
de las carnes y la mente
de los reflejos y el alma,
la lujuria de la noche
se convierte al mediodía
en dolor y tristeza.
Se palpa en la ducha
el agua corre libremente
por lo poco que quedo
de aquella orgia pieles
de olores y cocteles.
Quisiera dormir un poco
pero el cuerpo se resiste,
ante el maltrato de la carne
baja la mira y suspira
mientras las noche avisa
su próxima parada.
No hay remedio
no hay salida
ningún destino posible
solo vivir en silencio.
Cada noche
mil manos temblorosas
blancas, negras, mulatas
copas, ruido
música de fondo
orgasmos simulados
clientes satisfechos.
Cada mañana
un temblor en los labios
una lagrima silente
una comida fugaz
y de pronto
con la llegada de la noche
volver a su papel
la fácil, la silente
la que complace
y en todo obedece.
Fantom