Cuando los apetitos de los lobos,
y esas salpicaduras, de barro y colores;
cuando nos íbamos de copas, con el lobo de Caperucita…
o cuando las sensaciones, del larguísimo ferrocarril del dragón,
y cuando los olivos, reparten el amor, entre las sombras…
o cuando trillan, como tintes negros, los ojos;
cuando esperan, las raspas del pecho,
y ese rock, que roturaba el vientre…
o acaso, por esos momentos nuestros,
de manos como puentes, y cantos felices….
Cuando nuestras playas aromosas,
o cuando esas orquestas, que abren los mares…
acaso, cuando yo, más bandolero,
que mis banderas bandoleras;
o cuando, como el Ave Fénix,
entre las ruinas de miel….
Cuando nos traga, un buda de oro,
y casi imaginamos, la facilidad.
y esas salpicaduras, de barro y colores;
cuando nos íbamos de copas, con el lobo de Caperucita…
o cuando las sensaciones, del larguísimo ferrocarril del dragón,
y cuando los olivos, reparten el amor, entre las sombras…
o cuando trillan, como tintes negros, los ojos;
cuando esperan, las raspas del pecho,
y ese rock, que roturaba el vientre…
o acaso, por esos momentos nuestros,
de manos como puentes, y cantos felices….
Cuando nuestras playas aromosas,
o cuando esas orquestas, que abren los mares…
acaso, cuando yo, más bandolero,
que mis banderas bandoleras;
o cuando, como el Ave Fénix,
entre las ruinas de miel….
Cuando nos traga, un buda de oro,
y casi imaginamos, la facilidad.